Articulación entre el texto “La Dimensión Administrativa” y la entrevista a la vicedirectora de nuestra escuela base.
En el primer párrafo del texto se remite a lo que, en general, todos consideramos se refiere administración en la escuela. Aparece como obvia la idea de relacionar la administración con pesados procedimientos burocráticos de papeleo y formalidades, que en la escuela ocupan importante parte del tiempo de los agentes, a pesar que para ellos no sea, necesariamente, importante esta tarea.
La administración nace como aparato para conducir una pluralidad de personas que procesen la información y la transformen en acciones concretas para suministrar lo que la escuela, por ejemplo, necesita.
En nuestra escuela base la conducción la lleva a cabo el grupo directivo junto a los secretarios. Como bien nos mostró la vicedirectora, muy orgullosa, estaban todos los libros de actas, documentos, el P.E.I., los cuadernos de actuación de los docentes, los legajos de los chicos, todos los papeles que se les piden en la inspección, completos y en perfecto orden. Lo cual, da cuenta de la importancia que se le da en esta escuela a la administración. Si bien estos documentos son el reflejo de lo que la escuela se propone, la realidad casi nunca es tan linda como se la presenta en los papeles. Yo tomo el ejemplo de que si bien existe el P.E.I., el equipo directivo no tiene un proyecto propio que quiera llevar a cabo, al menos explícitamente. Otro ejemplo pueden ser las buenas notas en los cuadernos de actuación del docente, que la vice nos comentó que las notas siempre van a ser altas, independientemente de si el docente se merece un diez o un cinco en la evaluación de su desempeño.
Lo que hay que reconocer como muy meritorio de la tarea administrativa de esta escuela es que logró mediar, por lo menos en apariencia, entre los intereses individuales de cada institución educativa que comparte el edificio y los intereses comunes que conciernen al conjunto de esas instituciones. Se expresa claramente en juntar los fondos de la cooperadora, distribuir los horarios de entrada y salida de la institución, la organización de la biblioteca y la limpieza y el orden del edificio.
La administración burocrática planteada por Weber como la forma eficaz de administración, propone una serie de procedimientos y normas que administren de forma racional las acciones de la institución, dentro del marco de un mundo caracterizado por: la división del trabajo, la expansión de las comunicaciones y la especialización de los saberes profesionales. Lo que hace molesto la administración, según los autores, es la ritualización, o dicho de otro modo, la repetición de acciones de acuerdo a las normas, que son reclamadas por los órganos de gobierno para el mantenimiento del sistema, pero que en un punto, perdieron el sentido de instrumento para gobernar la institución.
Con respecto a esto, repregunto: ¿Cuánto de lo que está escrito en los papeles, refleja la realidad de la institución? Es una pena no poder preguntárselo directamente a las personas encargadas de la administración escolar, sin que se sientan atacados. Ojalá que en algún momento puedan hacerse esta misma pregunta para analizar hacia dónde se dirigen las tareas de la escuela.
Los autores dan a conocer de forma muy sencilla que dentro de la administración pueden aparecer “efectos perversos” donde se haga visible una división entre decisores y ejecutores. Para salvar las diferencias, los autores creen que cada actor debe ser un decisor, incluyendo diferentes formas de inclusión y participación en la toma de decisiones, aprovechando sus competencias. Así se re significarían las funciones administrativas para la consecución de objetivos y resultados. A este punto quería yo llegar con la reflexión anterior.
No se puede decir que en la escuela base no haya diálogo y participación por parte de todos los actores que constituyen la institución porque, de hecho, la escuela trata de ser abierta pero por otro lado, si son los administradores los encargados de facilitar la gobernabilidad del sistema, todavía se ve cierto recelo en cuanto a quién tiene la decisión final de cómo llevar adelante esas decisiones.
Si se plantea que la escuela tiene sentido con la creación de un espacio público y el Estado es el encargado de regular, a través de políticas públicas, que este interés general sea tomado en cuenta en todas las decisiones, es evidente, que el peso que ponga en la verificación va a ser de carácter estricto. Para Ethier la conducción escolar debe re significar las prácticas cotidianas en: a) objetivos generales, donde el directivo no debe olvidar que la educación es un derecho y que existe un vínculo entre la escuela y la sociedad; b) noción de interés general, donde el director debe articular todas las demandas; y c) políticas públicas, donde se articulan el interés general y la voluntad de una sociedad.
Aquí vemos que en la escuela base se trata de atender a los intereses y demandas de la comunidad, a través de la participación de los padres en la toma de decisiones, en los actos escolares, en las reuniones de padres, etc.
Para los autores es importante para la re significación de las actividades administrativas (desritualizar los procedimientos y adjudicarles un nuevo sentido en función de los objetivos institucionales) revisar tres actividades claves de la administración:
1. La previsión de los recursos
2. El control normativo
3. La organización del tiempo y el espacio
Existe un procedimiento para realizar cada una de estas actividades de una forma mucho más eficaz pero que requieren tiempo y vencer las rutinas, creando otras que respondan mejor a las necesidades actuales de la institución. Una institución puede ser eficaz (el qué debe hacerse) y eficiente (cómo optimizar los recursos) a la vez, lo cual es lo esperable, o puede ser una y no la otra. La comunicación de la información y su relación con el poder ocupan un lugar central en las investigaciones de Crozier por ser éste último aspecto, el decisor de hacia dónde encausar la detección de problemas, la causa de ellos y las estrategias para resolverlos, en definitiva, el qué se debe hacer y el cómo se deben administrar los recursos. Para evitar la concentración de la información en núcleos de poder, la difusión de la misma debe ser generalizada, posibilitando que prevalezcan los fines institucionales sobre los sectoriales. La estructura comunicativa generalmente tiene que ver con la cultura institucional.
Lo que note en la escuela es que si bien la eficiencia se da, la eficacia no. Dicho de otro modo, organizan bien los recursos que tienen disponibles pero los fines y objetivos están presentados de forma débil. En cuanto a la comunicación entre los agentes institucionales aparentemente es muy buena, lo cual debería facilitar el armado de objetivos claros. Tendríamos que ver más acerca de la institución para saber con certeza qué es lo que realmente sucede respecto a estos últimos puntos.