miércoles, 7 de septiembre de 2011

OBSERVACIÓN DEL 1/09


Hoy me levanto con mucho cansancio y un tanto desganada para ir al instituto lógicamente porque no sabía lo que me esperaría, de hecho ya me había olvidado de la posibilidad de observar una clase, finalmente llegué al instituto un tanto tarde y me senté junto a mis compañeros y leímos, hablamos y luego nos dirigimos a la escuela. El día estaba agradable llegamos y esperamos un rato largo en la puerta ya que no nos atendía nadie, luego nos recibe el bibliotecario Gustavo muy amable, como siempre esperamos en el pasillo de entrada en donde me doy cuenta que la decoración de afiches y fotos fueron cambiadas, se acerca la directora Gabriela, esta vez se la notó más distendida, mas acostumbrada a nuestras visitas. La profesora le preguntó si no existía la posibilidad de poder observar clases, esta se notó dudosa luego se fue y vino diciendo que consiguió un salón y se llevó a tres de mis compañeras, mas adelante nos dijo que podíamos ir otras tres a segundo con Teresita cuando nos dirigíamos al salón justo estaba la maestra enseñando, la directora le consultó y esta dijo que mejor vengamos en la otra hora que iba a empezar un tema nuevo e iba a ser algo lindo para nosotras, bien, volvimos con la profesora y otras chicas se van a otro salón a observar; mientras tanto fuimos a la biblioteca a hacerle la entrevista a la suplente de  Silvana.
Luego nos dirigimos hacia el salón de 2do golpeamos la puerta, la seño no nos escuchaba, de afuera la oíamos explicar en voz alta, volvimos a golpear y nos abrió, los chicos inmediatamente nos miraron, ella hizo que digamos nuestros nombres, luego nos invitó a sentarnos lógicamente nos sentamos atrás ya que  habían dos mesas vacías, se puede ver  dos filas de alumnos bien definidas, en las cuales al final se encontraba una nena sentada(sola) y al final de la otra fila (delante mío) un nene sentado solo. La maestra nos dijo que justo había empezado a explicar pero que ahora iba a volver del principio, les estaba enseñando matemáticas preguntó primero la cantidad de hermanos en el caso de mellizos, luego trillizos, en eso comienza a nombrar diferentes alumnos para que lean el enunciado de sus libros. Se los veía bastante bien preparados en cuanto a la lectura, eran muy participativos, excepto un nene que estaba sentado delante de todo (aparentemente el mas chiquito) llamado Dylan a quien le costaba leer con fluidez, entonces deletreaba y la maestra le completaba la palabra escribiéndola en el pizarrón, de esta manera parecía enseñar lengua gracias a los enunciados. Realizó el siguiente cuadro:
LISTA                                 PAZ x2                             BIANCA x3
1CARTULINA                 2CARTULINAS                  3CARTULINAS
3PINCELES                     (2x3)-6 PINCELES           (3x3)- 9PINCELES
5TEMPERAS                  (2x5)-10TEMPERAS       (3x5)- 15TEMPERAS
10PAPEL GLASE            (2x10)- 20PAPELES        (3x10)-30PAPELES
Me sorprendió que a medida que enseñaba y preguntaba hacia chistes de por medio y no los retaba si daban la respuesta incorrecta. Me fue muy cómico e importante cuando preguntó quien quería leer y todos levantaron la mano excepto un nene entonces ella bromeando lo hizo leer por no haber levantado la mano, se me ocurre observar su fachada, estaba despeinado, tenía el delantal roto y sucio, rápidamente entendí por qué se “escondía”. Debo destacar que desde que llegamos se la veía a  Teresa un tanto incomoda ante nstra. Presencia ya que nos observaba constantemente. Luego les deja un tiempo para hacer los demás ejercicios del libro mientras tanto los chicos al despejarse se daban vuelta constantemente para mirarnos y hablaban en voz baja. En ese receso veo que la docente se acerca al nene ultimo de la fila se llama Tobías, se sienta al lado de él y le pregunta cómo va? después le despeja algunas dudas que este tenía, en eso se acerca Dylan para pedirle la goma prestada, la llama “Sé” este niño evidentemente era muy inquieto ya que merodeaba de mesa en mesa pidiendo una y otra cosa. La docente por su parte seguía explicándole a Tobías pero al percatarse que los demás se distraían se veía en apuros y esto sumado a que el nene no entendía bien los números, se desesperaba y lo “semi obligaba” en voz alta a que este dé el resultado correcto, una vez que ella se sentía realizada se iba con los demás. Esto me dio el pie para observarlo, tenía su lindo cabello con rulos sucio, con liendres, un bucito gastado y el delantal sucio de a ratos cuando tenía dudas me pareció que no se animaba a acercarse a la maestra ya que estaba ocupada con los demás a su vez él observaba a sus compañeros. Me pregunté qué pensará al verlos…luego vuelve la maestra diciendo: no lo terminaste todavía? Y se dirige a su escritorio, al rato vuelve con lápices de colores y nos explica que ese chico solo sabe contar hasta el 19, que está desfasado y que entonces ella lo tiene que ayudar sin tacto alguno lo dijo en vos elevada por lo cual el chico obviamente escuchó, esto me preocupó porque de seguro Tobías ya se sentía avergonzado frente a sus compañeros y ahora nuestra visita quizás lo avergonzó más aún, también nos aclaró que tiene un libro aparte. Luego se sienta a su lado y le hace contar pausadamente los lápices y así sumar; tenía bastante paciencia pero me queda la duda de si todos los días hace lo mismo o si lo hizo por nosotras… en ese instante me puse a observar el salón los 2 pizarrones no tenían nada escrito solo usaba el del medio y para todos, si bien un tubo de luz se apagaba y prendía había mucha luminosidad, las mesas y sillas bien cuidadas, el clima era templado y muy colorido. Teresa nos dijo si queríamos ver el libro que utilizan, lo vi y era muy bueno hasta tenían un fichero con etiquetas aparte, lo cual (según mi gusto) lo hace más llamativo para los chicos, sería como pegar figuritas para ellos. Vuelve a dar la clase y ya les hace analizar multiplicaciones abstractamente, sin dibujo o representación alguna, me pareció muy avanzada después les dio otro ejercicio y continúa con Tobías, parecía una maestra particular aunque un tanto más impaciente lógicamente por los tiempos le dijo: pudiste? A ver si salimos hoy de este ejercicio!! Mientras tanto los demás expresaban lo fácil que les resultaba dicha tarea, algunos se le acercaban a la señorita para contarle alguna anécdota y algunas buscaban llamar la atención. De todas maneras la maestra resulto ser muy atenta debido a que una vez que verificaba lo de Tobías, lo felicitaba si salía bien y mientras tanto pasaba por las mesas fijándose como iban y si lo habían hecho bien o no, rectificándoles lo que tenían que borrar, etc. luego cuando se quedaron haciendo otro ejercicio, le devolvimos los libros, la felicitamos por el salón tan ordenado que tiene y por los chicos tan colaboradores, es que realmente daban ganas de dar clases ahí, luego los saludamos y casi todos respondieron. Nos retiramos; cruzamos el patio abierto y nos fuimos de la institución al instituto.                                                                                                      Daiana.

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