Me levanté esperanzada, pensando que quizás volvería a observar alguna clase. Fui al instituto apurada (con la idea de que llegaba tarde) al llegar me encuentro en el hall de entrada con la profe y dos de mis compañeras, subimos al salón, hablamos un rato y nos dirigimos hacia la escuela. El día estaba agradable, íbamos hablando y caminando tranquilas, tanto que los demás ya habían entrado a la escuela y nosotras tuvimos que golpear la puerta para pasar. Al entrar nos atendió la directora, la profe le consultó si podíamos observar clases, esta fue a preguntar salón por salón a las docentes para ver si aceptaban o no. Mientras tanto veíamos cómo finalizaba un recreo: se formaron en fila grado por grado y luego se fueron a sus salones. Después volvió la directora y decía a qué salones ir y qué cantidad podían ir. Lamentablemente tres compañeras y yo nos quedamos sin lugar para ir a observar alguna clase, entonces la profesora nos propuso hacerle una entrevista a la secretaria, y bien, golpeo la puerta, ella nos abrió y accedió sin problemas a las preguntas. Ni bien entramos pude denotar la pequeñez del lugar: era muy acogedor, las paredes tenían un color claro, un tanto celeste, había una pequeña biblioteca, en la cual no pude observar bien qué tenía adentro ya que sus puertas estaban cerradas, al lado estaba el escritorio de ella en el cual había una taza de té y papeles. Me extrañó que el teléfono no estaba ahí sino al lado de la puerta en lo alto, habían solo tres sillas (de seguro porque no se encuentra gente numerosa en el lugar), por todas las paredes se encontraban pegadas planillas, etc. ella nos aclaró antes que nada que es la ayudante de secretaria, es docente y como no asistió la secretaria, ella la suplantaba. Vestía muy sencilla: una campera de jean gastada, debajo su delantal y el pelo suelto. Antes de comenzar con la entrevista la profesora comenzó a ver las planillas y cuadernillos que estaban en el escritorio, luego nos los enseñó: habían informes sobre la cantidad de matriculas, los ausentes, los presentes, cantidad de extranjeros, los actos, la división de los docentes en los recreos; esto fue algo novedoso para mí porque era una efectiva organización que responsabilizaba a todos los agentes de la institución (ya que inclusive firmaban el lugar asignado), esto se renovaba por semana, también había una planilla donde decía las meriendas de todos los días, los salones, etc.. Luego comenzó la profesora con el cuestionario.
Al terminar guardamos las cosas y de atrás se veía la dirección, ya que solo las dividía una puerta vidriada, allí estaban dos docentes hablando y riéndose en voz baja. El teléfono sonaba de rato en rato, la secretaria igualmente atendió rápido, nos saludos muy amablemente y salimos. Toda la escuela se encontraba en silencio, comenzamos a observar unos dibujos (que estaban pegados afuera de secretaria) eran de docentes del turno tarde, fue muy cómico y lindo: las cabezas de todos eran más grandes que los cuerpos, a otros les faltaba el cuello, etc. y arriba el nombre de cada docente, era un tributo por el día del maestro. La puerta de salida estaba abierta, afuera estaba el portero y una maestra, mientras hablaban los chicos entraban, ellos aparentaban ser de secundaria ya que eran grandes, algunos al pasar nos miraban. Después subimos las escaleras para ver la clase de plástica que tenían los chicos de sexto, al subir observo que la escalera está iluminada, pero los escalones estaban sucios, tenían papelitos de caramelos, etc. ni bien subimos se veía a los chicos pintando en la pared, muy concentrados, cada uno en lo suyo, con sus acuarelas o temperas a un costado y todos con sus manos manchadas de colores, la luz de las ventanas se reflejaba sobre los dibujos. Eran imágenes muy creativas, con recortes de revistas, figuras, objetos y los pegaban en el dibujo acompañado de la pintura, era fantástico ver cómo se entrelazaba lo real con la ilustración, de todas maneras, eran dibujos extraños. Me quedé con la duda de saber si eran inventos suyos o si las docente les decía qué tenían que pintar. En el primero se podían denotar diferentes cosas y amontonadas, como una diversidad, había otro dibujo en el que se veía un campo y una casilla de fondo, ellos entusiasmados nos contaban mientras tanto lo que quisieron representar, me parece que era la pobreza. Luego había una cara y de trasfondo un color rojizo, obviamente todavía lo estaban pintando por ende les faltaba terminar, había otro dibujo en el que se recopilaron diferentes elementos, ahí no habían sólo imágenes sino que habían elementos también, como plástico, y el último que ví fue un tanto fuerte debido a que representaron la guerra de las Islas Malvinas, había un barco de papel, muchas cruces, etc. todos estos dibujos eran bastante grandes y prolijos, me quedé sorprendida. A todo esto la docente salía de a ratos del salón y les decía que entren o algo por el estilo, me pareció inclusive que no nos saludó en mi opinión le molestó quizás un poco nstra. presencia, como tenia la puerta abierta del salón intenté observar un poco lógicamente estaba vacío, solo las mochilas quedaban y todos estaban afuera dispersos. El espacio nuevamente es preocupante, mientras veíamos las ilustraciones constantemente pasaban los chicos de secundaria, eran muy altos y grandes, por ende teníamos que ceder paso, chocarnos, etc. mientras estar atentas de no mancharnos ya que la pintura estaba fresca, esto fue bastante incomodo. El otro problema es que se veía a los chicos pintando las paredes y al lado un tumulto de sillas y mesas rotas, de hecho utilizaban el asiento de las sillas para poner las temperas ahí. Esto no fue de mi agrado. Después de observar esta clase que prometió ser lo suficientemente rica y alentadora para la creación de los alumnos, bajamos las escaleras otra vez cerciorándonos de no tropezar con los chicos que bajaban y subían con pinturas y agua. Luego tocó el timbre del recreo, se empezaron a escuchar esas voces, salieron al patio cerrado y comenzaron tranquilamente a acumularse más cantidad de chicos, por el momento no corrieron. Volvieron nuestras compañeras que habían observado clases y luego al no abrirnos la puerta nos retiramos solos. Volvimos al Instituto.
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